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El mantenimiento del caballo en los centros ecuestres
Mantener un caballo en perfectas condiciones requiere una cantidad importante de tiempo y dinero. No se trata únicamente de pensar en la comida que se le va a administrar diariamente, también hay que vigilar su salud, cuidar su pelaje y mantener su establo en perfectas condiciones para que pueda descansar después de una jornada de trabajo o entrenamiento.

Coste variable

Las épocas estivales no son nada beneficiosas en cuanto al cuidado del animal se refiere. Hay mucha gente que se va de vacaciones con el animal, pero un gran número recurre a servicios en centros ecuestres para mantenerlo en buenas condiciones cuando están ausentes.

Las condiciones para mantener un establo alquilado se pactan por escrito o verbalmente, aunque la limpieza del animal la realiza directamente el propietario. Además, aunque la comida no supone el coste más elevado, cuando se trata de un caballo con unas características especiales su alimentación también será diferente.


Muchos de ellos tienen alergia al heno, ingrediente principal en su dieta. Intentar añadirle otro producto que lo sustituya a nivel proteínico es muy complicado y supone un considerable aumento económico.


Evitar complicaciones

Aunque los caballos son muy resistentes a las temperaturas extremas, debido a que en su hábitat salvaje han desarrollado magníficas cualidades, es necesario vacunarles contra diversas dolencias. La más estricta es la que previene al caballo de la gripe que en un principio se le administraba una vez al año, pero que a partir de 2005 es obligatorio inyectársela dos veces anualmente.

Uno de los achaques físicos más habituales en los caballos son los cólicos, sobre todo en verano. Con el aumento del calor, el agua que consumen también es mayor. Los animales ecuestres son muy exquisitos con el agua, no basta con que esté limpia sino que, además, tiene que estar fresca, un método eficaz para que consuman más líquido es suministrarles gran cantidad de sal para evitar que se deshidraten.

Por otro lado, en Semana Santa o Navidad también son frecuentes los cólicos, porque los dueños no tienen el tiempo suficiente para administrarle diariamente la comida y la bebida, dándosela para más de una jornada, lo que estas personas no saben es que los animales no se administran ellos mismos sus dosis y pueden llegar a consumir todo en un día, causándose así la sobrealimentación y quedándose sin nada para el día siguiente, originándose así el desequilibrio orgánico necesario para que se produzcan los cólicos.

Para que un caballo se mantenga en forma y tenga ganas de trabajar, tiene que tener unos cuidados exhaustivos y constantes. Cepillarle diariamente al finalizar el día, hacerle la cama, vacunarle periódicamente y alimentarle correctamente son las bases fundamentales.

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